Martes, 18 Agosto 2026
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Coche segunda mano Canarias

 

El coche apareció en una plataforma de compraventa, el precio encaja y el modelo es justo el que buscabas, pero entre lo que cuesta el vehículo y lo que cuesta tenerlo rodando hay un trecho que muchos compradores descubren demasiado tarde. 

Comprar coche de segunda mano en Canarias tiene particularidades que no aparecen en las guías pensadas para la Península, como el transporte entre islas, el IGIC en lugar del IVA y un parque de vehículos donde la sal y la humedad son un factor a tener en cuenta.

El coste total del vehículo no es el precio del anuncio

Precio de venta no es lo mismo que gastos de compra. Por eso, antes de hacer una oferta, conviene calcular todo lo que va a salir del bolsillo y cuáles son las opciones para financiar un coche, más allá de los préstamos bancarios. 

Si puedes esperar unos meses y reunir la cantidad, la opción que menos impacto tiene es la compra con ahorros propios. Sin embargo, a veces la necesidad de tener un coche aprieta y hay que recurrir a la financiación, sobre todo cuando se trata de hacer un recambio sin haber vendido el coche anterior.

La forma habitual de financiación es la que ofrece el concesionario o la plataforma de venta, que suele ofrecer cuotas, pero con tipos de interés que conviene revisar. Compara siempre la TAE, no la cuota mensual, porque es la TAE la que refleja el coste real del crédito.

También existe la opción de obtener un préstamo personal bancario o de una entidad financiera. Permite negociar condiciones según el perfil crediticio del comprador y no está vinculado al vehículo. Sin embargo, antes de firmar cualquier préstamo para coche, compara al menos tres ofertas y revisa las condiciones. .

Impuestos especiales en Canarias

Además de los costos de financiación, están los tributarios. En Canarias, el impuesto de transmisiones patrimoniales se calcula sobre el valor del vehículo según las tablas de Hacienda, no sobre el precio pactado. 

A eso hay que añadir el coste del cambio de titularidad en la DGT, el seguro obligatorio, que en modelos con cierta antigüedad puede ser más caro de lo esperado, y los gastos de un coche usado que aparecen en los primeros meses: neumáticos, revisión de frenos, filtros, correa de distribución si no hay constancia del último cambio.

Si el coche está en otra isla, suma el transporte marítimo. Un traslado en ferry entre islas principales ronda los 150-300 euros dependiendo del trayecto y la naviera, y eso sin contar el billete del comprador para ir a verlo.

Ocho euros que pueden ahorrarte miles: El informe completo de la DGT

Antes de desplazarte a ver el coche, pide un informe completo del vehículo en la Sede Electrónica de la DGT o a través de la app miDGT. Cuesta 8,67 euros (Tasa 4.1) y muestra si el vehículo tiene embargos, precintos, cargas administrativas o judiciales, el historial de la ITV y las llamadas a revisión pendientes.

El informe reducido es gratuito, pero para una compra es insuficiente. Invierte en el completo. En éste aparecerán cargas ocultas y los detalles de las revisiones técnicas. 

Revisión mecánica: lo que el anuncio no dice

Las fotos mienten. Los kilómetros, a veces también. Lo que no miente es el desgaste del volante, los pedales y el asiento del conductor: si parecen muy gastados para los kilómetros declarados, desconfía.

Arranca el motor en frío y observa. Un humo azulado en el escape apunta a consumo de aceite. Ruidos metálicos al ralentí pueden señalar problemas en la distribución. Mira debajo del coche: manchas de aceite o líquido refrigerante son señales de alerta.

Después, prueba en carretera. Frena con decisión para comprobar que no tire hacia un lado. Pasa todas las marchas. Gira a fondo en ambas direcciones para detectar ruidos en la dirección. Y si tienes un taller de confianza en la isla, llévalo antes de cerrar el trato. Una revisión profesional cuesta entre 50 y 100 euros y puede evitar una reparación de miles.

El mantenimiento del coche en los meses siguientes también cuenta. En Canarias, el ambiente salino acelera la corrosión de bajos y elementos metálicos. Por eso, revisa los puntos de soldadura y los pasos de rueda con atención.

Negociar, firmar y llevártelo a la cochera

Toda la información anterior (informe de la DGT, estado de la ITV, resultado de la revisión mecánica) es tu carta de negociación. Si hay observaciones pendientes o detectaste un fallo, pide un descuento proporcional al coste de la reparación. Sin acusar: el vendedor puede no ser consciente del problema, y necesitas su colaboración para cerrar el traspaso.

Formaliza siempre un contrato de compraventa con los datos de ambas partes, el número de bastidor, los kilómetros declarados y el precio real de la operación. Haz el cambio de titularidad en la DGT dentro de los 30 días siguientes. Y después de todo eso, solo queda una cosa: aparcarlo con cuidado, porque ya es tuyo.


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