En España, Sancorganic impulsa la evolución del sector del pistacho hacia modelos industriales
El desarrollo del pistacho en España continúa avanzando con fuerza, impulsado tanto por el aumento de su consumo como por la diversificación de sus aplicaciones dentro de la industria alimentaria. En este escenario, comienzan a consolidarse iniciativas que no solo apuestan por el cultivo, sino que buscan dar un paso más hacia la industrialización del sector. Entre ellas, Sancorganic se posiciona como un proyecto que refleja esta transición hacia modelos más completos.
El crecimiento del mercado se ha traducido en un notable incremento de la producción nacional, que ha pasado de alrededor de 8.000 toneladas en la campaña 2018/2019 a más de 42.000 toneladas en la actualidad. A corto plazo, las previsiones apuntan a un aumento cercano al 74% para la campaña 2025-2026, según datos provisionales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Este contexto no solo evidencia el potencial del cultivo, sino que también plantea nuevos retos, especialmente en términos de competitividad y calidad.
Además, la progresiva entrada en producción de nuevas plantaciones seguirá ampliando la oferta en los próximos años. Las estimaciones oficiales sitúan la superficie cultivada en torno a las 245.000 hectáreas en 2040, lo que supondría triplicar la actual. Este escenario exige avanzar hacia estructuras capaces de absorber ese crecimiento y aportar mayor valor al producto final.

Integración de la cadena productiva desde el origen en Sancorganic
Sancorganic ha desarrollado un modelo que abarca tanto la producción agrícola como su posterior transformación. La compañía opera entre Cebreros (Ávila) y Valdetorres de Jarama (Madrid), donde se encuentra su principal instalación industrial.
La puesta en marcha de esta planta representa un paso relevante dentro de su desarrollo, ya que permite realizar en origen procesos fundamentales como el pelado, el secado y el envasado del pistacho. Esta integración facilita un mayor control sobre la calidad del producto y mejora la eficiencia en su gestión.
Uno de los hitos recientes del proyecto ha sido el procesamiento de los primeros 4.000 kilogramos de pistacho ecológico. Esta producción procede de la plantación de Cebreros, donde más de 6.000 árboles han alcanzado ya su fase productiva. La combinación de capacidad agrícola y estructura industrial permite avanzar hacia un modelo más alineado con las necesidades del mercado.
Crecimiento acompañado de capacidad industrial
Hasta ahora, el desarrollo del pistacho en España ha estado estrechamente ligado a la expansión de la superficie cultivada. Sin embargo, el siguiente paso para el sector pasa por reforzar sus capacidades de transformación. En este sentido, Sancorganic plantea un enfoque que combina crecimiento agrícola con desarrollo industrial.
La compañía cuenta actualmente con más de 100.000 árboles plantados, cuya entrada en producción se producirá en un corto plazo, y prevé alcanzar los 200.000 en los próximos años. Esta evolución se acompaña de una planificación orientada a ampliar sus capacidades de procesamiento, con el objetivo de gestionar de forma eficiente el incremento de producción.
Asimismo, la empresa ha mostrado su disposición a que estas infraestructuras puedan contribuir al desarrollo de un ecosistema más amplio de productores, favoreciendo el crecimiento del sector del pistacho ecológico.
Valor añadido, calidad y sostenibilidad
La transformación del pistacho representa una oportunidad clave para incrementar su valor y adaptarlo a las demandas del mercado. Procesos como la selección, el secado o el envasado permiten desarrollar productos más especializados y mejorar su posicionamiento.
Por su parte, Sancorganic orienta su actividad hacia la producción de pistacho ecológico premium, apoyándose en una estrategia basada en la planificación, la tecnología y la escala. Su planta en Valdetorres de Jarama actúa como eje central dentro de este modelo, con capacidad para evolucionar a medida que crece la producción.
El componente ecológico añade un elemento diferenciador, ya que implica un control riguroso en todas las fases del proceso. La integración de la actividad facilita garantizar la trazabilidad y mantener estándares de calidad elevados.
A ello se suma la incorporación de criterios de sostenibilidad, tanto en el ámbito agrícola como en el industrial. La gestión eficiente del agua, el uso de cubiertas vegetales o la optimización de recursos forman parte de un enfoque orientado a equilibrar la rentabilidad con el respeto por el entorno. Estas prácticas están certificadas por los organismos correspondientes en sus distintas instalaciones.

Hacia un modelo más completo en el sector
El futuro del pistacho en España pasa por avanzar hacia modelos que integren producción y transformación. En este contexto, iniciativas como la de Sancorganic reflejan una tendencia hacia estructuras más completas, capaces de generar mayor valor añadido y reforzar la competitividad del sector a largo plazo
