Errores comunes en los textos creados por IA y cómo corregirlos
Los redactores son personas que pueden ser bastante inteligentes, pero están limitados por su condición física. Cualquier texto, cualquier pensamiento y emoción que deban transmitir en el texto siempre requiere esfuerzo humano. Y cuando apareció la IA, les dio la oportunidad de permitirse un respiro y ahorrar mucho tiempo en la creación del borrador.
Los profesionales de su campo saben que publicar inmediatamente un texto generado es prácticamente un reconocimiento de la incapacidad de plasmar sus pensamientos y sentimientos en la pantalla. Para utilizar correctamente la IA, es necesario obtener un borrador y luego aplicar https://smodin.io/es/ai-humanizer, que puede ayudar a reelaborar en profundidad el texto lógico terminado. A continuación, descubrirá los principales problemas de la generación automática y aprenderá a modificarlos.
Repetición y formulaciones estereotipadas
El problema más complejo de la IA es la ciclicidad. La red neuronal puede utilizar construcciones simples o las mismas ideas de un diálogo a otro, como si no se permitiera mucho más. La repetición se manifiesta en las palabras introductorias, en la disposición de las ideas e incluso en la estructura de las frases. Esto es lo que crea esa monotonía que adormece la atención del lector y le hace perder el foco al segundo minuto de lectura.
¿Por qué la IA repite a menudo las mismas construcciones?
La IA no está diseñada para pensar por sí misma. Aunque su lógica sea impecable, aunque aprenda a pensar como un humano, los algoritmos del sistema la limitarán en este sentido. La tarea de la red neuronal es predecir con éxito la siguiente palabra más probable.
Un modelo entrenado con cientos de textos diferentes elegirá las frases más estándar y frecuentes. Es su forma de minimizar el riesgo de errores. Pero al conversar con la IA, se tiene la sensación de que piensa y saca conclusiones.
Las redes neuronales se distraen muy a menudo. Esto se hace evidente en la etapa en la que ya hay una gran cantidad de mensajes y preguntas en el diálogo, y ella comienza a sugerir las frases más descabelladas e ilógicas. La IA no recuerda si utilizó un determinado epíteto o estructura un par de páginas atrás. Su memoria es limitada.
Y el problema más importante de la IA son los clichés. Nunca ofrecerá algo realmente único y complejo, porque su algoritmo contiene las mismas ideas que ya se han implementado. Escribirá como un usuario medio de Internet.
Cómo diversificar el texto
Después de generarlo, no basta con leerlo. Enseguida se notará dónde y qué errores ha dejado la red neuronal. El editor debe abordar una reestructuración completa y, para hacerlo bien, hay que utilizar los siguientes métodos de edición:
-
Conviene revisar el texto y eliminar el 30 % de las palabras introductorias para que el texto sea enérgico y claro.
-
Alterne la longitud de las frases para poner énfasis.
-
Estudie los sinónimos y asegúrese de introducirlos manualmente.
-
Utilice el humanizador de Smodin, que puede reestructurar las frases como sea necesario. Estos textos sonarán naturales y también pasarán fácilmente los detectores.
-
Añada acciones activas en lugar de construcciones pasivas.
Estos sencillos consejos le ayudarán a devolver al texto la lógica, la vivacidad y la legibilidad. Y aunque parezca complicado, con el tiempo la generación de texto será sencilla y comprensible, además de rápida.
Falta de concreción
A la IA le encanta generalizar. Si la red neuronal decide explicar en 2000 caracteres la importancia de la innovación en la agricultura, no mencionará tecnologías, variedades de trigo ni cifras exactas. El texto será inútil para el lector que necesita y valora esta información.
Para que el texto sea concreto, es necesario aportar datos reales. Por ejemplo, en qué condiciones crece el trigo, qué contiene y por qué es importante para alimentar al ganado, y por qué su comida debe tener un 40 % de trigo. Las cifras, las tecnologías, los ejemplos concretos y los casos prácticos son cosas que la IA no puede hacer debido a la falta de experiencia personal.
Violación de la secuencia lógica
Muy a menudo, la red neuronal comete errores de lógica. En la introducción, puede empezar mencionando tecnologías únicas, pero en la tercera sección afirmar que estas tecnologías no funcionan. O bien, puede hacer transiciones bruscas entre párrafos, como si cada párrafo hubiera sido escrito por personas completamente diferentes.
Para corregir este error, hay que fijarse en la conexión lógica entre los párrafos. Cada uno debe continuar el anterior y dar pie a la reflexión para el siguiente. Es imprescindible comprobar los datos que proporciona la IA. La red neuronal es una excelente lingüista, pero muy mala en cuanto a precisión.
Errores de estilo y tono
El principal problema de la IA es que pasa de un extremo al otro. Puede sonar como una enciclopedia árida, o puede subir varios tonos y sonar como un entusiasta comercializador de un programa de televisión. Para evitar que esto suceda, es importante revisar y eliminar los siguientes elementos:
-
Palabras parásitas y expresiones burocráticas que, en el estilo comercial, hacen que el texto resulte pesado.
-
Patetismo inapropiado, que al principio puede parecer lógico, pero luego resulta nauseabundo.
-
Momentos en los que se mezclan diferentes estilos. Si en un mismo párrafo conviven la jerga juvenil y los términos científicos, se trata de un error.
Smodin puede ayudar a suavizar las asperezas para facilitar la lectura. Elimina el exceso de robotización y adapta el vocabulario al contexto específico. Gracias a ello, el texto se vuelve profesional y equilibrado.
Revisión del texto después de la edición
Una vez que haya realizado todas las correcciones, haya añadido su experiencia personal y esté listo para entregar el material, asegúrese de realizar una revisión final. En este caso, debe desempeñar el papel de un lector exigente, haciendo lo siguiente:
-
Lea el texto en voz alta. Cada frase. Si se producen dificultades al leer, conviene simplificar el texto.
-
Elimine las frases generales. Si queda al menos alguna información útil, ese es el valor del texto.
-
Compruebe el resultado final con el detector Smodin. Un alto porcentaje de originalidad y un bajo índice de rastro de IA son signos de calidad en la edición.
-
Vuelva a comprobar las reglas de formato de los elementos individuales. No puede haber diferentes comillas o guiones en un mismo texto.
La IA genera perfectamente cualquier idea y puede ofrecer un excelente borrador. Pero como finalizador no funciona bien. Por eso es importante editar cada palabra y cada frase para obtener, en última instancia, un texto realmente de calidad y legible.
