Lunes, 04 May 2026
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El aprendizaje de otras lenguas tiene múltiples beneficios

 

  • Lancelot Digital
 

 

Suele afirmarse que la mejor edad para aprender nuevos idiomas es cuando somos niños. Esto se plantea en tanto el desarrollo cognitivo de los niños está en pleno proceso. En este punto, el aprendizaje del lenguaje, y por lo tanto de los idiomas, se da de manera más natural. Se estima que desde los tres hasta los doce años los niños tienen capacidad de incorporar nuevos idiomas de forma más genuina y veloz. 

 

En este punto, el aprendizaje de segundas lenguas en las infancias representa un índice importante según el estudio de Preply, en el que se analizan diferentes países de Europa y se propone un ranking sobre cuáles de ellos ofrecen mejores entornos de aprendizajes de idiomas extranjeros. 

 

Si bien aprender idiomas en la infancia puede ser muy favorable, también debemos decir que no es que existan límites etarios para aprender idiomas extranjeros. Cualquier persona de cualquier edad que se proponga hacerlo, y trabaje por ello, puede lograrlo en más o menos tiempo. Además, aprender nuevos idiomas de más grandes también tiene sus propios beneficios. 

 

Por un lado, la capacidad de atención y focalización en la tarea es mucho mayor a la que pueden tener los niños. Los adultos tenemos la habilidad de poder estar más concentrados un mayor tiempo en una tarea, mientras que los niños pueden dispersarse más fácilmente. Además, los adultos podemos elegir nuestros propios recursos educativos e ir probando distintas estrategias de aprendizaje que nos queden más convenientes. 

 

Al mismo tiempo, los adultos ya conocemos las leyes gramaticales y las tenemos incorporadas, y en ese punto nos puede resultar más fácil aprender las lógicas de un nuevo idioma. También tenemos la capacidad de incorporar y procesar nueva información de manera más activa y veloz. 

 

Por lo tanto, podemos concluir que aprender idiomas puede ser muy ventajoso tanto en edades tempranas, como en la adultez. Aprender de niños puede ser beneficioso en tanto ayuda a aumentar las habilidades cognitivas y de aprendizaje para niños, además de que está comprobado que mejora las experiencias escolares. En los adultos, aprender idiomas significa la apertura hacia nuevos mundos y otras formas de ver la realidad. Se trata de una herramienta que aportará a una apertura espiritual y cultural. Del mismo modo, saber idiomas extranjeros posiciona a las personas en un lugar de ventaja a la hora de competir por un puesto laboral, o al momento de ganar una beca de estudios. 

 

Sin dudas, los beneficios de aprender idiomas extranjeros son múltiples e infinitos, y da igual en el momento de la vida que sean aprendidos. Además, es importante destacar que si bien tiene que ver en parte con las ganas y las expectativas del aprendiz, existen también contextos más amigables que otros para el acceso al aprendizaje de idiomas. Sin embargo, hoy en día la educación de nuevas lenguas es cada vez más accesible a raíz de la presencia de internet, y la oferta de plataformas y aplicaciones que facilitan considerablemente la tarea. 


 


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