La subida de precios de los coches nuevos, ¿una moda pasajera o una tendencia duradera?
- Lancelot Digital
Los coches cada vez resultan más caros. A lo largo de 2022 se pudo comprobar como el precio de los vehículos nuevos iba aumentando con los meses y los últimos datos del IPC, referentes a enero de este año, confirman que esa tendencia continuará al alza durante el 2023. El encarecimiento fue del 8,5% respecto al mismo mes de 2022, siendo el incremento del 0,7% si se compara con diciembre de 2022.
Detrás de esto se encuentran los problemas logísticos y de abastecimiento de componentes, que provocan una disminución en la oferta disponible y de alguna manera obligan a las empresas automovilísticas a priorizarlos para los vehículos que consideren más rentables o caros.
El precio medio de los coches nuevos durante el año pasado ascendió a 22.000 euros, que supone un 10,4% más que el ejercicio anterior. Se detecta, además, un cambio en las preferencias por parte del consumidor, que se decanta por vehículos que le aporten una mayor seguridad y confort, lo que acaba por elevar su coste aún más. No obstante, también tienen a su disposición entre los coches nuevos más baratos del mercado algunos modelos muy interesantes, que cuentan con unas cuantas prestaciones y unos precios que oscilan entre los 12.000 y los 17.000 euros.
Durante el pasado año se vendieron en nuestro país 813.396 coches nuevos, que estuvo por debajo de las estimaciones realizadas inicialmente de 830.000. En este comienzo de 2023 se puede apreciar un repunte importante en cuanto a las transacciones. Durante los dos primeros meses de este ejercicio se vendieron casi un tercio más de vehículos que en el mismo periodo de 2022.
Qué factores influyen en la subida del precio de los coches nuevos
Pero la gran duda reside en conocer cómo se comportará el mercado durante los próximos meses y si se seguirán aumentando los precios de los coches nuevos. Las perspectivas no son precisamente positivas para los conductores, ya que todo hace indicar que se mantendrá la espiral inflacionista que afecta a todos los bienes y servicios. Y el sector automovilístico tampoco se libra de ello.
Durante el último año, a partir de que estallara la guerra en Ucrania, hemos tenido que soportar un incremento de los costes de la energía, la electricidad y el gas, lo que provoca también que resulte más cara la producción. Según los cálculos que se manejan, fabricar un vehículo en España en 2022 fue un 6% más caro en comparación con el año anterior.
También se apreció una subida de los costes de las materias primas, como el vidrio, el caucho o el acero. Y lo mismo podría decirse en el caso de los vehículos eléctricos, que también se vieron perjudicados por los aumentos de las materias primas, como el cobalto, níquel y litio, entre otros. Todo ello acaba repercutiendo sobre el comprador final, que se verá obligado a desembolsar una mayor cantidad de dinero para hacerse con un coche nuevo.
Las marcas, además, han tenido que realizar un importante esfuerzo tecnológico para acelerar la descarbonización que exige Bruselas, que demanda vehículos cada vez menos contaminantes. Sin olvidarnos tampoco de la falta de stock por la crisis de los semiconductores y el aumento de los costes de las materias primas.
Coches cada vez más grandes y equipados
Los gustos de los consumidores han cambiado mucho a lo largo de la última década. Hay una apuesta decidida por los SUV, que son vehículos más pesados, altos y con un mayor consumo de carburante, lo que implica también una expulsión de más emisiones contaminantes. Ante eso, los fabricantes se han visto obligados a invertir más dinero y a utilizar el ingenio para escapar de las limitaciones impuestas desde Bruselas. De hecho es posible encontrar varios modelos SUV entre los mejores coches calidad precio del mercado.
Con el tiempo, los conductores se han vuelto también más exigentes, y demandan unas mayores prestaciones, tanto en lo que se refiere a seguridad como a confort. Los vehículos presentan un mayor conjunto de equipamientos tecnológicos pensados para facilitar la conducción.
