Cae una red internacional que traficaba con animales en peligro de extinción
La operación policial deja cuatro detenidos y registros en tres países tras descubrir un insólito método de contrabando
- Lancelot Digital
La Policía Nacional, en colaboración con la Policía Federal de Brasil y las autoridades de Suiza, ha desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente al tráfico internacional de especies protegidas. La operación se ha saldado con cuatro detenidos, dos de ellos en Gran Canaria, y ocho registros simultáneos en tres países.
La investigación comenzó en octubre de 2025, cuando una ciudadana suiza fue detenida en el aeropuerto de Río de Janeiro mientras intentaba viajar a Europa con 24 huevos de aves protegidas ocultos bajo su ropa. Los ejemplares pertenecían a las especies Amazona brasiliensis y Amazona petrei.
A partir de esta detención, los investigadores lograron identificar a los dos principales responsables de la organización: el presunto líder de la trama y el proveedor encargado de coordinar las salidas ilegales de animales desde Sudamérica.
Este último había realizado hasta 117 movimientos migratorios sospechosos entre Brasil y Europa, con estancias inferiores a tres días, supuestamente para eludir los controles policiales.
Detenidos en Gran Canaria
A principios de octubre, las autoridades brasileñas detectaron un nuevo desplazamiento del proveedor hacia Las Palmas de Gran Canaria, con escala en Suiza. Durante esa parada se reunió con el supuesto cabecilla de la organización y ambos continuaron juntos su viaje hacia España.
Brasil emitió entonces dos órdenes internacionales de detención a través de Interpol, que permitieron a la Policía Nacional arrestar a los sospechosos en Gran Canaria. Ambos quedaron a disposición judicial para iniciar los correspondientes procedimientos de extradición por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico internacional de especies protegidas.
Durante los registros practicados en dos habitaciones de hotel de Gran Canaria, los agentes intervinieron 30.000 euros en efectivo, además de jeringuillas utilizadas para implantar microchips e identificadores de animales. La operación se completó con otros seis registros en Brasil y Suiza. En una vivienda brasileña, los investigadores encontraron numerosos ejemplares de monos tití muertos, animales disecados y restos óseos de distintas especies protegidas.
La actuación conjunta ha permitido desmantelar una trama internacional que presuntamente utilizaba los desplazamientos entre continentes para introducir ilegalmente especies amenazadas en el mercado europeo.