Domingo, 12 Abril 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El jurado popular considera culpable a Sebastián Javier Bermúdez, a quien se le impone la pena solicitada por Fiscalía 

 

Yolanda Téllez

Foto: Archivo Lancelot

 

El jurado popular ha emitido veredicto de culpabilidad para Sebastián Javier Bermúdez, acusado de haber matado a Gerardo Romero, quien falleció en julio de 2010 en la Graciosa tras ser apuñalado con unas tijeras. La Sección Sexta de la Audiencia Provincia de Las Palmas de Gran Canaria ha dictado así sentencia y condena a 12 años de prisión a Bermúdez, quien se encontraba en prisión provisional desde el 29 de julio de 2010.

 

En un principio, la Fiscalía solicitó 15 años de prisión, pero rebajó finalmente la pena a 12 años durante el juicio que se vino celebrando esta semana en Las Palmas de Gran Canaria.

 

El ahora condenado deberá indemnizar asimismo con 105.676,22 euros a la viuda de la víctima, con 44.031,76 euros a cada uno de los dos hijos menores, y con 17.612,70 euros al hijo mayor.

 

Los hechos se remontan a la madrugada del 28 al 29 de julio de 2010, cuando víctima y agresor se encontraron en una pizzería y, tras un intercambio de palabras, iniciaron una pelea en la que “se golpearon mutuamente, finalizado esta reyerta por la intervención de quienes se encontraban en ese momento presentes”.

 

Gerardo abandonó posteriormente la pizzería, momento que Sebastián  aprovechó “para sacar unas tijeras que llevaba en su mochila y guardarlas en el bolsillo derecho de su pantalón”, según recoge la sentencia.

 

Sebastián salió entonces del bar y se dirigió a su casa, “encontrándose en las inmediaciones de ésta con Gerardo”.” En ese momento, comienza a discutir y se enzarzan en una nueva pelea, en la que ambos se agarran y forcejean mutuamente empleando únicamente sus manos”, señala la sala. Sebastián aprovechó “para sacar las tijeras” y, “con ánimo de causarle la muerte a Gerardo, o con conocimiento de que podía causársela, se las clavó por dos veces en el pecho”, añade.

 

El ahora condenado llegó a reconocer los hechos durante el juicio, aunque sostuvo que fue en defensa propia y que su intención no era matarle “en ningún momento”.  "Cuando él me tenía a mí con la cabeza debajo de tierra, yo saqué la tijera para que me soltara", declaró Bermúdez ante la sala. 

 

 


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×