La Audiencia Provincial condena a Mor Ndao a 18 años y 4 meses de prisión, por asesinar a su pareja y profanar su cadáver
Se le retira la patria potestad de su hija durante el tiempo de condena y deberá indemnizarla con 200.000 euros
Yolanda Téllez
Fotos: Jesús Betancort
La Sección Sexta de la Audiencial de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a 18 años y cuatro meses de prisión a Mor Ndao, por asesinar a su pareja y profanar su cadáver, después de que el jurado popular considerase culpable de estos delitos a este ciudadano de origen senegalés.
Además, se le retira la patria potestad de su hija durante el tiempo que dure la condena y, durante 25 años, tampoco podrá aproximarse a ella ni a los abuelos maternos de la menor, a la que deberá indemnizar con 200.000 euros.
En concreto, la Sección Sexta de la Audiencial Provincial impone a Mor Ndao la pena de 18 años de prisión por el asesinato de Mara Serighelli, con el atenuante de confesión y el agravante de parentesco. Por el delito de profanación de cadáveres, se le condena a cuatro meses de cárcel. Hay que recordar que la Fiscalía y la Abogacía del Estado solicitaban precisamente 18 años y cinco meses de prisión, mientras que la acusación particular pidió en un principio 25 años, aunque rebajó la pena a 20, la máxima por asesinato.
Los hechos se remontan a la madrugada del 12 de octubre de 2011, cuando Mara Serighelli, de 36 años y nacionalidad italiana, perdió la vida tras ser estrangulada con un cable de los que se usan para tender la ropa. Horas después, Mor Ndao se presentaba en la Guardia Civil, donde confesaba haber asesinado a su pareja, e ingresaba posteriormente en prisión provisional. La hija de ambos, de tan sólo 20 meses de edad, se encontraba en la casa mientras sucedieron los hechos.
El jurado popular consideró probado que “Mara fue sorprendida por Mor Ndao, sin que se lo esperara y sin existir discusión alguna”. “El acusado, que estaba esperándola, se abalanzó sobre ella nada más entrar y cerrar la puerta del domicilio, poniéndole un cable por el cuello, sin que Mara se pudiera defender”. “Con el propósito de acabar con la vida de su pareja, el acusado Mor Ndao, no sólo apretó con fuerza el cuello, sino que además realizó un doble nudo que facilitó su finalidad, de forma que en muy pocos minutos Mara se desvaneció y cayó al suelo, falleciendo”, añadió entonces el jurado.
Posteriormente, según consideró acreditado el jurado popular, Mor Ndao trasladó el cadáver de Mata al dormitorio donde, “con la finalidad de seguir demostrando su condición de dominación como hombre”, “la desnudó de cintura para abajo, le subió la camiseta y rompió el sujetador, dejando al descubierto el pecho de Mara y mantuvo relaciones sexuales con el cadáver, con penetración vaginal y sin preservativo, llegando a eyacular en el interior de la vagina”
Lo que no quedó probado es que Mor Ndao hubiera tomado durante la tarde de este día “unas diez o doce cervezas” y se encontrara bajo los efectos del alcohol cuando sucedieron los hechos. De hecho, la Sección Sexta de la Audiencia Provincial no ha tenido en cuenta el eximente de alternación de las facultades mentales.
El juicio, que se celebró los pasados días 3 y 4 de junio, fue el primero que en la isla que se celebraba mediante la fórmula de tribunal por jurado . Durante el mismo, el acusado no quiso mirar el cable con el que se cometió el asesinato y afirmó estar “listo” para afrontar la condena “con dignidad y corazón”.