Lunes, 06 Abril 2026
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Secuestraron y sometieron a maltrato físico a uno de sus integrantes por haberse apropiado de 800 kilos de hachís. Siete de ellos ya están en prisión provisional

 

Lancelot Digital

Fotos: Prensa Guardia Civil


La Guardia Civil ha detenido a diez personas de nacionalidad española pertenecientes a una violenta organización criminal especializada en la introducción y distribución de sustancias estupefacientes en el archipiélago canario, en la operación 'Corraliza', desarrollada en las islas de Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote. A los detenidos, ocho de ellos arrestados en Lanzarote según han confirmado desde la Benemérita, se les imputan delitos contra la salud pública, detención ilegal, blanqueo de capitales y organización criminal. Siete de ellos, los principales miembros de la red, ya están en prisión provisional. 

 

Durante la operación, los agentes realizaron nueve registros domiciliarios, ocho en Lanzarote y uno en Tenerife, en los que se incautaron 370 kilogramos de hachís, un camión provisto de doble fondo para ocultación del estupefaciente en sus traslados, un turismo de alta gama, tres embarcaciones, 30.000 euros en efectivo y diverso material informático, telefónico y audiovisual relacionado con las actividades ilícitas de la organización.

 

Los detenidos, residentes en Tenerife y Lanzarote, formaban una organización "perfectamente estructurada y jerarquizada" dedicada a la adquisición, introducción y comercio de estupefacientes en el mercado ilícito del archipiélago canario, blanqueando sus beneficios en franquicias relacionadas con la hostelería.

 

Secuestro y agresión

 

En el transcurso de la investigación se averiguó que el cabecilla de la organización, junto con algunos de sus hombres, había secuestrado y agredido a otro miembro de la red por haberse apropiado de 800 kilos de hachís pertenecientes a la organización. Posteriormente, esta persona consiguió huir de sus captores, que lo tenían 'preso' en un caserío abandonado de Lanzarote. 

 

Asimismo, los agentes pudieron constatar que en fechas próximas pretendían introducir en Canarias una importante cantidad de hachís utilizando una embarcación procedente de Marruecos. Según ha informado la Guardia Civil, la red introducía la droga en Lanzarote en barcos neumáticos y desde ahí la distribuía al resto de las islas. 

 

Por este motivo, se procedió a la explotación de la operación, ya que el jefe de la organización, al no haber recuperado todavía la droga robada, pensaba secuestrar y torturar nuevamente a la anterior víctima, para conseguir recuperar toda la droga desaparecida.

 

Las investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Arrecife ha sido llevada a cabo por agentes del Equipo Contra el Crimen Organizado (E.C.O.) de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil con sede en Canarias, apoyados por Unidades del mismo cuerpo de la isla de Lanzarote.

 

La operación, según han indicado desde la Benemérita, se inició en marzo del año pasado, pero no pudo concluirse hasta ahora "por las labores de contravigilancia" desarrolladas por los miembros de la organización. 


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