El acusado de agredir sexualmente a una joven discapacitada niega los hechos: “No le agarré por la fuerza ni le bajé los pantalones”
A.B.C. se defendió durante el juicio celebrado este martes en Arrecife, aunque no supo explicar por qué había restos biológicos suyos en la ropa interior de la joven
Yolanda Téllez
Fotos: Jesús Betancort
El acusado de habre agredido sexualmente a una chica con discapacidad psíquica negó este martes los hechos durante el juicio celebrado en Arrecife. “No le agarré por la fuerza ni le bajé los pantalones ni las bragas”, aseguró A.B.C., quien afirmó que él no agredió sexualmente a la joven, aunque no supo explicar por qué habían aparecido restos biológicos suyos en su ropa interior.
Los hechos por los que A.B.C. ha sido juzgado y por los que la Fiscalía pide ocho años de prisión, ocurrieron el 6 de enero de 2012, cuando el acusado, A.B.C., se encontró con la chica, que ahora tiene 20 años, sobre las 18:30 horas, en las inmediaciones del domicilio de ambos, en Costa Teguise.
Según el fiscal, en ese momento, y “con el propósito de engañar” a la joven “dada su minusvalía del 65% de discapacidad psíquica”, el acusado le preguntó “si había visto a su perro” y consiguió “llevarla hasta un palmeral cercano”. Allí, “con ánimo de satisfacer su deseo sexual”, cogió a la joven “de las manos y del pecho derecho con gran fuerza, bajándole los pantalones y su ropa interior, procediendo el acusado a hacer lo mismo, realizando diversos tocamientos en sus zonas íntimas, sin llegar a penetrarla”.
Sin embargo, A.B.C. afirmó este martes que nada de esto ocurrió. Según su versión, salió a la calle a buscar a su perro, que se había perdido, y se encontró a la joven, que estaba paseando al suyo, y que le pidió agua para su mascota y para ella. Después, A.B.C. asegura que siguió buscando a su animal, hasta que su mujer le llamó y le dijo que ya había vuelto a casa, por lo que él también volvió a su domicilio.
El acusado apuntó que tan sólo había visto “un par de veces” a la joven sola en el parque y que no la conocía de más, ni a ella ni a su madre, aunque afirmó que la que ahora es su ex pareja, en aquellos momentos su mujer, sí mantenía una amistad con la madre de la supuesta víctima. “Hablaban, salían a tomar café, según me decía ella”, señaló.
De hecho, el abogado del acusado dejo entrever durante el juicio la posibilidad de que existiese un acuerdo entre la madre de la joven con discapacidad y la ex mujer de A.B.C., quien según se apuntó durante el juicio ya había sido denunciado en tres ocasiones, una de ellas por violencia de género, por su ex pareja, sin que las denuncias llegaran a nada.
“Me dijo que le había bajado las braguitas y que le había metido la lengua ahí”
La madre de la joven, por su parte, negó que conociera a la ex mujer de A.B.C. “Tan sólo la vi una vez, que vino a preguntarme por lo de su marido y a pedirme disculpas y le llamé sinvergüenza”, señaló.
Durante el juicio, la mujer explicó que su hija llegó aquel día a casa “llorando y muy nerviosa” y le dijo que “un amigo había querido meterle el pene ahí”. “Me dijo que le había bajado las braguitas y que le había metido la lengua ahí”, añadio la madre, que explicó que entonces dejó a su otro hijo en casa y se fue corriendo a la Guardia Civil.
“Me dijo que él había perdido al perro y que le ayudó a buscarlo, que le llevó a un palmeral, donde le desabrochó el pantalón, le empezó a tocar y le introdujo un poco el pene”,aseguró la madre, quien afirmó que la joven “sabía quién era”. “El día que lo vio, porque me puse a buscar, se meo encima”, apuntó.
La madre de la presunta víctima aseguró que su hija “no es fantasiosa”. “Si le dices que existe campanita, sí se lo cree, pero ella no se inventa fantasias y mentiras no dices jamás”, afirmó. “Quiero que dejen en paz a mi hija, que esto se termine ya”, añadió la madre de la joven, quien incluso rechazó la indemnización que podía solicitar por estos hechos. “No quiero indemnización, que se la quede para sus hijos”, apuntó.