El piloto lanzaroteño Óliver Rodríguez se sienta desde este martes en el banquillo de acusados

Imputado de conspiración al asesinato y coacciones
Lancelot Digital
Este martes día 19, a las 9:45 horas, comenzó el juicio al conocido empresario y piloto de rallyes lanzaroteño Óliver Rodríguez, acusado por la supuesta comisión de un delito de conspiración al asesinato y dos de coacciones, y por los cuales la Fiscalía solicita 14 años de prisión. Esta previsto que el juicio, que será llevado a cabo por la Sección sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, finalice el miércoles día 20.
Los investigadores de caso creen que el ex campeón de rallyes –en prisión desde mayo de 2008- le pagó a un sicario para chantajear a dos personas que le debían dinero, habiéndose intentando incluso en uno de los casos el asesinato de una de esas personas.
Los hechos datan del año 2008 y los supuestos chantajeados son un abogado lanzaroteño, Samuel G. H., al que Óliver Rodríguez le reclamaba 114.000 euros, y un arquitecto tinerfeño, Antonio J. B., a quien solicitaba el pago de una cifra similar. Al primero de ellos, el sicario presuntamente contratado por el piloto llegó a manipularle los frenos de su coche. La Fiscalía considera que Rodríguez ya había dado instrucciones al sicario para que lo matase, al no conseguir con las supuestas coacciones y amenazas el dinero que le demandaba.
La historia es más truculenta aún, ya que el supuesto sicario fue detenido a finales de 2008, pero el 23 de marzo de este año apareció ahorcado en las duchas del Centro Penitenciario de Tahíche, un caso que fue caratulado como suicidio.
El sicario suicidado, Klaus E., también conocido como Boris, era alemán pero residía en Lanzarote, y habría cobrado 22.000 euros por los trabajos supuestamente encomendados.