Domingo, 12 Abril 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

La Fiscalía pide 15 años de cárcel para Sebastían B.H., acusado de la muerte de Gerardo R.G., quien murió apuñalado en julio de 2010 

 

Yolanda Téllez

Foto: Archivo Lancelot

 

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial juzga desde este lunes la muerte de Gerardo R.G., que tuvo lugar el 29 de julio de 2010 en la Graciosa. El juicio, que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria y con jurado popular, se celebrará durante los días 27,28,29 y 31 de mayo.

 

La Fiscalía pide 15 años de cárcel para el presunto autor del crimen, Sebastián B. H., además de una indemnización de 105.000 euros para la esposa del fallecido, de 44.000 euros para cada uno de sus dos hijos menores de edad y 17.600 para su hijo mayor.

 

Los hechos se remontan a la madrugada del 28 al 29 de julio de 2010, cuando según la Fiscalía, el acusado se encontró con la víctima en una pizzería. Gerardo y Sebastián eran parientes lejanos y vecinos de toda la vida de La Graciosa” pero “su relación no era buena, pues con ocasión de una obra en la casa de Gerardo, la casa de la madre del acusado se había llenado de tierra, y esto era algo que Sebastián no perdonaba a Gerardo, que aprovechaba para molestarlo siempre que tenía ocasión desde ese día”, según el escrito de acusación de Fiscalía.

 

Durante el encuentro en la pizzería, tras “un intercambio de palabras entre ellos”, se inició “una pelea”, en la que “se golpearon mutuamente y acabaron cayendo al suelo”.

 

La víctima abandonó en local, tiempo que el acusado “aprovechó para sacar unas tijeras que llevaba en su mochila y guardarlas en el bolsillo derecho de su pantalón, confiado en que si al salir se volvían a encontrar las utilizaría para darle muerte”.

 

“Tras unos minutos, Sebastián sale del bar y se dirige a su casa, encontrándose en las inmediaciones de ésta con Gerardo, que había acudido allí a tratar de arreglar las cosas”. En ese momento, según el fiscal, comienzan a discutir y se enzarzan en una nueva pelea, en la que ambos se agarran y forcejean mutuamente empleando únicamente sus manos”.

 

Sin embargo, apunta el fiscal, el acusado aprovechó para “sacar las tijeras que minutos antes en el bar se había guardado en el bolsillo, y con ánimo de causarle la muerte a Gerardo o con conocimiento de que podía causársela se las clavó, por dos veces en el pecho”.

 

Gerardo consiguió llegar hasta su casa, pero se desplomó en la puerta, en presencia de sus hijos, aunque antes de fallecer consiguió decirle a su mujer que “Chani le había pinchado”


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×