Rescatan a una podenco tras ser "golpeada" en la cabeza y "abandonada para morir" en Famara

El animal fue trasladado a la protectora Sara, donde se encuentra en estado crítico
Lancelot Digital
Una podenco fue encontrada en la noche del viernes en Famara gravemente herida tras haber sido golpeada en la cabeza y abandonada, según denuncia la protectora de animales Sara, que se hizo cargo del animal. Sahar, como ha sido bautizada, se encuentra en sus instalaciones "en estado crítico". "Aún no sabemos si conseguirá sobrevivir", apuntan desde Sara, desde donde afirman que en caso de que se recupere es muy probable que "pierda uno de sus ojos del golpe".
Según relatan desde Sara, una choca que circulaba con su coche por Famara se percató de cómo la podenco deambulada por plena carretera. Al acercarse a ella, se dio cuenta de que "sangraba en su cabeza, boca, cuerpo...". "Una imagen terrorífica", afirman.

A pesar de que el animal intentó huir, la chica consiguió finalmente atrapar a la perra y llevarla rápidamente a una clínica de urgencias. "La podenquita no paraba de vomitar sangre, y se sentía muy dolorida", aseguran.
Este sábado por la mañana, tras comprobar que la perra no tenía chip, fue trasladada a las instalaciones de la protectora de animales Sara, donde la bautizaron como Sahar, "en honor a esa persona que, como cual heroína, la rescató".

Tras examinar a Sahar comprobaron "que tenía una herida en pleno centro de su cabeza, seguramente por ser apaleada en su cabeza para que muriera provocándole graves heridas y un inmenso dolor".
"Esta pobre podenca, este pobre animal indefenso, ha sido golpeado para matarlo. Seguramente la podenquita pudo huir cuando la dieron por muerta y ahora se encuentra en nuestro albergue gracias a que alguien de buen corazón luchó por ella, por salvarla. Ahora nos toca a nosotros luchar por ella y que Sahar viva y conozca la parte buena del ser humano, porque no todos somos iguales", concluyen desde Sara.

Hay que recordar que el pasado mes de noviembre se registró un episodio similar en Lanzarote, el de Tata, otra podenco que fue hallada con graves heridas y que, aunque consiguió recuperarse, perdió ambos ojos como consecuencia de las mismas. En este caso, la asociación The Kennel Club se hizo cargo de la perra, a la que rebautizó como Angelique, mientras que el dueño tan sólo fue condenado a pagar una multa de 360 euros por el abandono del animal, al no poder probarse que fuera él quien le causó las graves heridas que tenía cuando fue encontrada.