Un detenido se quita la vida en el calabozo de la Comisaría de Policía
Había sido detenido por robo con fuerza y tenía problemas psicológicos, según fuentes cercanas a la investigación
- Lancelot Digital
Un lanzaroteño de unos 45 años de edad, moría en dependencias policiales el pasado lunes en torno a las cuatro y media de la tarde. Al parecer, se suicidó tras haber sido detenido un día antes por dos robos con fuerza en una casa y en un coche. Se trataba de un viejo conocido de la policía, con numerosos antecedentes policiales, sobre todo relacionados con robos, y con problemas de salud debido a su adicción a las drogas.
El juez de guardia nada más comunicarse la muerte, abrió la correspondiente investigación para aclarar lo sucedido, interrogando a todos los testigos. Todo apunta a que se trató de un suicidio en la propia celda donde estaba detenido aunque se desconoce que herramientas utilizó para quitarse la vida. Algunas fuentes señalan que pudo ser con la propia manta, pero nadie lo aclara. Al parecer, nada más encontrar el cuerpo sin vida, los policías trataron de reanimarlo pero ya era demasiado tarde.
Las celdas por cuestiones legales del derecho a la intimidad no puede tener cámaras de vigilancia o de seguridad, sólo en los pasillos o zonas comunes. Estas imágenes ya han sido visionadas y de momento no se aprecia nada extraordinario. Todo apunta a un episodio de mala suerte en el que una persona con problemas de salud por las drogas decidiera quitarse la vida, según fuentes cercanas a la investigación. Así y todo, al tratarse de una muerte violenta, el juez está obligado a abrir unas diligencias judiciales que esclarezcan lo sucedido.
Cada año pasan por los calabozos de la Comisaría de Arrecife una media cercana a los 1.500 detenidos, muchos de ellos inmigrantes ilegales que llegan en pateras y se les retiene hasta que se les envía a los centros de acogida en Tenerife y ahora también en Gran Canaria.