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Bienvenida y suerte, presidenta

 

 

 

El martes Lanzarote tendrá nueva presidenta. Será la socialista Dolores Corujo, quien ha ganado las elecciones directas al Cabildo. Menos de doscientos votos de diferencia sobre Pedro San Ginés, el candidato de CC, pero obteniendo unos resultados ampliamente meritorios. Sin duda la ola del Psoe le ayudó a ser la más votada y algunos errores de cálculo de los asesores sociológicos de Pedro San Ginés, que no advirtieron la intensidad de la ola que venía de Madrid tras las elecciones generales, también. Dolores Corujo va a recibir un Cabildo saneado económicamente, unas empresas públicas que funcionan adecuadamente y unos trabajadores conscientes de su responsabilidad. Un cabildo con las arcas llenas para inversiones varias. Sólo una actitud revanchista y sectaria podría ahogar a Dolores Corujo en la miseria. Tratar de desmontar todo lo positivo realizado por la administración dirigida en los últimos cuatro años por el nacionalista Pedro San Ginés sería un grave error. Confiamos en Dolores Corujo, mujer inteligente, que ha demostrado su pericia para sortear los problemas internos de su partido con soltura, sobreviviendo holgadamente a ellos y ganando cualquier pulso que se le ha echado. Quizás el mayor error en sus últimas actuaciones ha sido el apoyar a Carlos Espino y su estrategia frentista apostando por una Eva de Anta a la que no había forma de salvar. Dolores Corujo lo sabía. Por eso nunca apostó para que  De Anta fuera la candidata, pero no le quedó más remedio que apoyarla porque su estratega mediático, Espino, creía que iba a ganar y con ello Dolores quitarse a los díscolos. Se equivocó. Cualquier otra candidata del Psoe hubiera obtenido unos mejores resultados.

 

 

Retos de una presidenta

 

Dolores Corujo debe ser la presidenta de todos los lanzaroteños y no caer en la tentación de gobernar para unos pocos como el sector espinista le recomienda. Más todavía cuando gobierna por puro tacticismo con un partido que es opuesto ideológicamente a ella. El PP de Astrid Pérez tiene que poner el contrapunto y Dolores Corujo, una mujer socialdemócrata, aceptar que estamos en una isla mayoritariamente centrista, no proclive a los experimentos con gaseosa (ya hemos tenido bastantes), y no apoyar políticas demagógicas. Tiene que sacar el Plan Insular, el Plan de La Geria y el del Archipiélajo Chinijo. Continuar la política profesional que el equipo de Pedro San Ginés ha imprimido a la gestión de los Centros Turísticos, evitar o reducir el ‘guerracivilismo’ que tanto ha perjudicado a los intereses generales de los ciudadanos. El tiempo dirá, y estaremos muy atentos, al andar de la nueva corporación que tiene entre su gente a personas muy válidas como Marcos Bergaz o Ariagona González, en las que debe de apoyarse por ser el futuro del Psoe, junto a Alexis Tejera. Dolores Corujo tiene una oportunidad de oro, no tiene excusas para hacerlo mal. Todo sopla a su favor: un partido unido (los díscolos han pasado a mejor vida), un Gobierno de Canarias a sus pies, un Cabildo con las alforjas cargadas, y  una isla en la que todavía queda mucho por hacer. Los nueve años de Pedro San Ginés, estupideces al margen, han sido positivos. Con sus luces y sus sombras San Ginés imprimió carácter a un Cabildo que se encontró en la ruina. Ahora Dolores Corujo sólo tiene que coger el testigo y continuar mejorando la isla con su impronta. Bienvenida y suerte, Presidenta.