Jueves, 02 Julio 2026
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psoe

  • Lancelot Digital

 

El PSOE ha decidido interpretar las palabras de Fernando Clavijo en su reciente visita a Lanzarote como si hubiera anunciado el cierre del Hospital Insular, cuando lo que planteó fue que, tras la reforma, el centro tendrá unos usos mejor adaptados a las necesidades actuales. De ahí a construir el relato de un supuesto desmantelamiento media un ejercicio de alarmismo que busca más la movilización política que el debate sereno.

Sorprende aún más que ese discurso lo encabece Dolores Corujo. Durante su mandato como presidenta del Cabildo, los informes del Servicio Canario de la Salud ya alertaban del deterioro del edificio y de la necesidad de actuar con urgencia. Sin embargo, la reforma nunca pasó de las buenas intenciones y el Hospital siguió degradándose.

Ahora se presenta como la gran defensora de un centro cuya situación empeoró precisamente durante los años en los que tenía capacidad para impulsar soluciones. Es legítimo exigir garantías al Gobierno actual, pero también lo es pedir explicaciones a quien dejó que el problema creciera hasta convertirse en una actuación mucho más costosa y compleja.

 

 

La "papa" que el PSOE nunca quiso comerse

El comunicado socialista transmite la impresión de que Coalición Canaria pretende liquidar el Hospital Insular. Sin embargo, omite un detalle esencial: cuando se debatía la integración del Hospital Insular-Geriátrico en el Servicio Canario de la Salud, el propio PSOE canario nunca mostró entusiasmo por asumir esa responsabilidad.

Muchos todavía recuerdan la expresión del entonces consejero socialista de Sanidad, Morera, cuando dejó claro que esa "papa" el Servicio Canario de la Salud no se la iba a echar a la boca. Aquella frase resumía perfectamente la incomodidad que suponía hacerse cargo de un centro con importantes necesidades de inversión y reorganización.

Por eso resulta difícil aceptar ahora lecciones de quienes durante años evitaron afrontar el problema y dejaron que el deterioro avanzara. La defensa del Hospital Insular no puede convertirse en un ejercicio de amnesia política, olvidando quién gobernaba cuando era necesario tomar decisiones. La realidad es que si no son las presiones de aquel entonces presidente del Cabildo de Lanzarote, el nacionalista Pedro San Ginés, pero sobre todo el compromiso firme de Fernando Clavijo de que el SCS asumiera ese Hospital, hoy no existiría. En fin, que pena de oposición que no busca lo mejor para los mayores sino la confrontación política en un tema delicado y con varias aristas.


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