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Decretos contra el Covid 19, el error

 

 

La vacunación en Canarias contra el Covid 19 ha sido un éxito. En marzo parecía imposible que a principios de septiembre se alcanzará el 80% de la población diana, aquellas personas mayores de 12 años.

 

En Lanzarote todavía la cosa ha ido mejor en relación al porcentaje de vacunación al estar por encima de la media de Canarias. Objetivo conseguido y aprobado con nota la administración canaria y española demostrando que tenemos músculo suficiente para estar orgulloso de nuestra Sanidad, por muy costosa que sea.

 

En cambio difícilmente se entiende el lío en el que se ha metido el Gobierno de Canarias aprobando el llamado decreto-ley contra la Covid 19 obligando a los trabajadores para poder ejercer su labor prácticamente estar vacunado, cuando la vacunación no es obligatoria. Y lo hace a través de un decreto-Ley, ya en vigor, y sin consensuarlo con la oposición en un tema delicado y que atañe a todos. Uno entiende la responsabilidad del Presidente del Gobierno de Canarias en velar por la salud de todos, ¿pero era necesario un decreto ambiguo, polémico y muchos creen que innecesario cuando ya prácticamente se va a conseguir la vacunación rebaño en las islas?

 

 

Sindicatos en contra

 

Los sindicatos canarios no son nada sospechoso de estar contra la vacunación, por el contrario han alentado a que sean esos colectivos sensibles de la administración pública los primeros en estar vacunados. Pero eso es una cosa y otra es que entiendan que es una discriminación e incluso anticonstitucional obligar en la práctica a vacunarse a todos los trabajadores de la Sanidad Pública o de la Enseñanza bajo la coacción de “torturarles” casa dos por tres a que se hagan pruebas PCR o test negativos de antígenos.

 

Insistimos que en estos temas de salud y economía a veces es difícil saber cuándo te quedas corto o te pasas, pero en este caso Ángel Víctor Torres se ha excedido. Ya veremos lo que dicen los tribunales, pero no es la primera vez que la Justicia le “tira” un decreto para luchar con la pandemia. Los antecedentes no apuntan a favor del ejecutivo autonómico. Pero más allá de eso, insistimos en la idea de que no era necesario porque prácticamente en esos colectivos públicos más del 90% están vacunados. Si lo que quería es dar la imagen de que por la fuerza hay que vacunarse, el Presidente lo ha conseguido. Este medio no sólo hace campaña continuamente sobre los efectos favorables de la vacunación sino que incluso opinamos como responsabilidad social vacunarse, pero eso no nos ciega.