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La “operación Ástrid”

 

 

La ruptura del pacto entre el PSOE y el PP, en el Cabildo de Lanzarote y en el Ayuntamiento de Arrecife, ha provocado un movimiento sísmico en el tablero político de Lanzarote. Realmente el seísmo, de momento, no ha tirado las piezas y, más o menos, todo, aparentemente, queda igual de cara al ciudadano. La socialista Dolores Corujo sigue de presidenta del Cabildo y seguirá siéndolo gracias al apoyo de  los dos consejeros de Podemos y del transfugado Juan Manuel Sosa. Por su parte en Arrecife, la popular Ástrid Pérez, seguirá siendo la alcaldesa posiblemente con el apoyo de los 8 concejales de CC. Así las cosas, aparentemente nada cambia, insistimos, de cara al ciudadano. En cambio, la “operación Astrid” va mover el árbol político de Lanzarote (ya veremos si de Canarias) más de lo que se piensa.

 

 

Todos pierden un poco

 

 

Aparentemente con la ruptura del pacto todos pierden un poco y nadie gana mucho, al menos inicialmente, con el tiempo Dios dirá. Pero es evidente que el Psoe pierde más de lo que ellos venden. Para los socialistas era esencial mantener el pacto con el PP, no porque les encantara la alcaldesa de Arrecife o tuvieran muchas coincidencias ideológicas e incluso de pura gestión de los asuntos públicos. Era esencial porque mantenía su táctica para su estrategia de dejar a la CC de Pedro San Ginés fuera de combate, no sólo en este mandato sino para el siguiente. Era un mensaje subliminal a los nacionalistas diciendo que, con Pedro, iban a estar toda la vida en la oposición. De ahí, que lo más importante de esa operación es que CC vuelve a recobrar vida y se sitúa en el tablero con la importancia que realmente le dieron las urnas a los nacionalistas. Parece poco, pero es mucho.