Jueves, 29 Enero 2026
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Mar Arias Couce

 

He vuelto a venir a trabajar como si fuera Tom Cruise en Misión Imposible (elijan ustedes el número, yo ya me he perdido), sorteando los peligros y esquivando por los pelos la muerte por atropellamiento. Es decir, los semáforos de Arrecife no funcionan. Tampoco es que esté contando nada nuevo. De hecho, por pura curiosidad, me he puesto a buscar en nuestra hemeroteca desde cuando estamos contando que los semáforos de Arrecife no funcionan… me he remontado a 2016, y supongo que podría haber seguido hasta alguna fecha en la que ni siquiera existieran los periódicos digitales. He encontrado editoriales, columnas de opinión, quejas ciudadanas, de todo un poco…

Yo me pregunto cómo es posible que gobierne quien gobierne, izquierda, derecha, centro o nacionalismos, aquí nunca pasa nada. ¿Se imaginan que los semáforos no funcionaran durante semanas en alguna calle céntrica de Madrid? Ayuso no tendría donde esconderse, pero aquí no hay problema. ¿Cómo harán en el resto de pueblos y ciudades del país para conseguir que su red semafórica esté encendida? Nos piden paciencia. Concretamente unos diez o quince años de paciencia, con pequeñas interrupciones en que las cosas van como tienen que ir.

Entre tanto el PSOE denuncia ahora el caos por el apagón semafórico, pero encontramos que hace años era el PP el que denunciaba a sus contrarios por lo mismo. ¿Y el ciudadano? Nosotros no decimos nada porque a fuerza de pedirnos paciencia, se ve que nos hemos convertido en el Santo Job, y, por lo que sea, porque en aquella época el tráfico era otra cosa o porque es un personaje de la Biblia, a él los semáforos no le deben importar un pimiento.

Así que señores, tranquilidad. Agudicen sus sentidos, vayan con cuatro ojos y no se dejen avasallar por la selva de asfalto de la capital. Nosotros podemos, tampoco nos queda otra.


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