¿Está preparada Arrecife para recibir a casi 800.000 cruceristas este año?
El sector reclama distribuir mejor las escalas para evitar que la concentración de visitantes colapse los servicios de Lanzarote
- Lancelot Digital
Arrecife afronta una nueva temporada de cruceros con previsiones históricas. La capital lanzaroteña espera superar los 730.000 cruceristas a lo largo de 2026, una cifra récord que confirma el crecimiento de este segmento turístico y que podría seguir aumentando durante los próximos años. Sin embargo, el principal desafío ya no es atraer más barcos, sino organizar mejor su llegada.
Así lo ha señalado Pilar Hernández, responsable de Marketing Corporativo de Calero Marinas, quien reconoce que la temporada ha comenzado con fuerza y que las perspectivas apuntan a mantener esta tendencia de crecimiento.
"Empieza la temporada muy fuerte y todo apunta a que va a seguir creciendo", aseguró Hernández, quien también recordó que se ha planteado la posibilidad de que algún crucero establezca Arrecife como puerto de salida, una opción que permitiría ampliar el papel de la capital dentro de las rutas marítimas.
No obstante, la preocupación del sector se centra ahora en la concentración de cruceristas durante determinadas jornadas, cuando coinciden varias escalas y miles de pasajeros desembarcan prácticamente al mismo tiempo.
Hernández considera necesario avanzar hacia una distribución más equilibrada de las llegadas para evitar situaciones de saturación.
"Me gustaría que fueran más a lo largo de todo el año y no se congregaran tanto en días pico, que al final terminan colapsando un poco los servicios", explicó.
La responsable de Calero Marinas plantea así la necesidad de analizar si Lanzarote dispone de la capacidad suficiente para absorber los momentos de mayor afluencia, especialmente en lo que respecta al transporte y otros servicios vinculados a la actividad turística.
El crecimiento del turismo de cruceros representa una oportunidad económica para Arrecife y el conjunto de la isla, pero también obliga a mejorar la planificación y la coordinación entre las administraciones públicas, las navieras y los operadores del sector.
El objetivo es conseguir que el aumento de visitantes se traduzca en beneficios para la economía local sin perjudicar la movilidad ni el funcionamiento cotidiano de la isla.
Con un nuevo récord a la vista, el debate sobre el futuro de los cruceros en Lanzarote comienza a desplazarse de la cantidad de turistas hacia la gestión de su llegada.