Un tercio de los taxis de Arrecife atenderá solo a residentes cuando lleguen cruceros
El Ayuntamiento reserva más de 40 vehículos para la ciudad mientras los otros dos tercios podrán atender la demanda del puerto
- Lancelot Digital
Los vecinos de Arrecife tendrán garantizado un tercio de la flota municipal de taxis durante la llegada de cruceros. El Ayuntamiento ha comenzado a aplicar el reglamento existente para evitar que la elevada demanda del puerto deje a la capital sin vehículos suficientes para atender a residentes y usuarios habituales.
El concejal de Movilidad y Tráfico, Mario González, explica que las 128 licencias municipales se han dividido en tres bloques que irán rotando. El grupo A comprende las licencias del 1 al 42; el B, del 43 al 86; y el C incluye las restantes. En cada uno habrá además vehículos adaptados para personas con movilidad reducida.
Cuando haya cruceros, dos de esos grupos podrán entrar en el puerto para recoger pasajeros, mientras el tercero deberá permanecer trabajando exclusivamente en la ciudad. En las jornadas sin cruceros, las 128 licencias podrán operar con normalidad por todo Arrecife.
¿Son suficientes algo más de 40 taxis para cubrir las necesidades de Arrecife? Según González, la experiencia demuestra que sí.
"Con un tercio de las licencias se puede atender a la ciudad", señala el concejal, quien recuerda que los grandes picos de demanda generados por los cruceros suelen concentrarse durante tres o cuatro horas.
Los otros dos tercios de la flota pueden dedicarse durante ese periodo a absorber la llegada masiva de cruceristas para posteriormente regresar al servicio habitual en la ciudad.
La elevada concentración de pasajeros puede provocar, aun así, situaciones puntuales en las que ni siquiera esos dos tercios sean suficientes. En esos casos, Arrecife puede solicitar la colaboración de taxis procedentes de otros municipios.
El puerto de Arrecife y el aeropuerto César Manrique-Lanzarote continúan siendo los dos principales puntos de tensión para el servicio del taxi en la isla. Con esta rotación, la capital intenta al menos evitar que la llegada simultánea de miles de cruceristas deje a los residentes sin vehículos disponibles.