Hospital Insular: la batalla política por el relato

El antiguo edificio necesita una intervención urgente desde 2019, pero la geriatría no desaparecerá de Lanzarote
- Lancelot Digital
La polémica sobre el futuro del Hospital Insular de Lanzarote ha encendido el debate político y social en la isla. Mientras Nueva Canarias y el PSOE denuncian un supuesto “cierre” y “desmantelamiento” del centro, el Servicio Canario de Salud y el Gobierno autonómico insisten en que la atención geriátrica está garantizada y que lo que se estudia es el modelo de infraestructura más adecuado para prestarla con calidad y seguridad.
El origen del problema no es nuevo. En 2019 un informe técnico determinó que el edificio principal del Hospital Insular presentaba daños estructurales importantes, fruto de su antigüedad y de años sin una reforma integral. Los profesionales llevan tiempo advirtiendo que el centro ya no reúne las condiciones necesarias para mantener una atención geriátrica moderna, segura y confortable.
Ante esta situación, la solución adoptada pasa por trasladar provisionalmente a los pacientes al edificio polivalente anexo al Hospital Doctor José Molina Orosa, conocido popularmente como “el Hospitalito”, una infraestructura ya construida y en uso. El traslado permitirá realizar las obras sin afectar a los pacientes y sin interrumpir la actividad asistencial.
Desde la Consejería de Sanidad subrayan que la geriatría en Lanzarote no se cierra ni se elimina, sino que continúa su actividad mientras se decide el futuro definitivo del Hospital Insular.
El Plan Director decidirá el modelo definitivo
La clave del debate está en el Plan Director de Infraestructuras Sanitarias, actualmente en elaboración. Este documento será el que determine si, el Hospital Insular se reforma completamente para seguir albergando el servicio de geriatría, o si se construye un nuevo hospital geriátrico dentro de la futura ciudad sanitaria proyectada por el Cabildo en Tahíche. Así lo confirmó el gerente de los Servicios Sanitarios de Lanzarote, Pablo Eguía, insistiendo en que la clave está en el Plan Director.
En caso de que se opte por un nuevo edificio, el actual Hospital Insular no quedaría abandonado, sino que podría destinarse a otros servicios vinculados a la atención a mayores, como residencia o centro sociosanitario, manteniendo su función pública.
Sanidad insiste en que no hay ninguna decisión tomada sobre el cierre, sino un proceso técnico abierto para definir la mejor solución a largo plazo.
La oposición denuncia “desmantelamiento”
Nueva Canarias fue la primera en elevar la alarma. Su diputado y presidente insular, Yoné Caraballo, sostiene que existen señales de un “desmantelamiento progresivo” del Hospital Insular y ha registrado una Proposición No de Ley para exigir financiación, plazos y participación de los profesionales.
Por su parte, el PSOE ha convertido el asunto en una bandera política. Su secretaria general en Lanzarote, María Dolores Corujo, asegura que “el Hospital Insular no se toca” y apela a la carga emocional e histórica del centro. “Todos tenemos alguna historia en el Hospital Insular. Aquí no hay solo paredes, hay vidas”.
Los socialistas denuncian que CC y PP pretenden vaciar el centro de contenido y alertan de una pérdida de un referente sanitario y emocional de la isla.
Por su parte, Coalición Canaria, desde el Cabildo y el Ejecutivo autonómico, responde que la reforma es imprescindible y que mantener la actividad en un edificio deteriorado sería irresponsable. Recuerdan que los daños estructurales están identificados desde 2019, época en que gobernaba la isla la socialista Dolores Corujo. Pero sobre todo, insisten en que el traslado será temporal, que la atención sanitaria continuará sin interrupciones y que una comisión de seguimiento garantizará una transición ordenada.
“El objetivo es modernizar, no cerrar”, insisten desde Sanidad.
Más allá del cruce político, el fondo de la cuestión es claro: el Hospital Insular necesita una reforma integral, la geriatría seguirá funcionando y el futuro modelo asistencial se decidirá en los próximos meses a través del Plan Director.
Entre tanto, los pacientes serán atendidos en instalaciones más seguras, los profesionales continuarán su labor y el edificio histórico del Insular espera una segunda vida, ya sea como hospital renovado o como nuevo espacio de atención a las personas mayores.
“El modelo geriátrico de alta calidad de Lanzarote se mantendrá”
Marci Acuña, consejero de Bienestar Social, señalaba en Café de Periodistas, que la supervivencia del Hospital Insular está asegurada. “El Hospital Insular es también residencia geriátrica en la que hay 47 personas de alto requerimiento, un lujo de residencia porque está unida al Hospital y la atención es de primer nivel. Sobre el modelo geriátrico en Lanzarote no debemos tener ningún tipo de duda. Se va a mantener. La salvación de nuestro modelo es que se consiguiera la integración del centro en el Servicio Canario de Salud. Ahora estamos en un momento de evolución. Lo importante es el contenido, lo que hacemos en ese centro. El continente, el Hospital Insular, también lo es, por supuesto, porque tiene un componente emotivo para nosotros, pero lo relevante son los cuidados que allí se prestan y esos cuidados, durante un tiempo, se prestarán en el edificio anexo al Molina Orosa, el llamado “Hospitalito”. Ganaremos en calidad física, aunque perdamos el componente emocional. La decisión final, sobre la rehabilitación del edificio, su traslado a otro espacio o la dedicación del inmueble rehabilitado a algún área sociosanitaria potente, no se ha tomado, será la autoridad sanitaria la que lo decida de acuerdo con el Plan Director”.