Viernes, 06 Febrero 2026
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Si todo el proceso se desarrolla sin problemas podría obtenerlo en dos o tres años

  • Lancelot Digital

 

La batata lanzaroteña es un producto singular y muy representativo de Lanzarote, con unas propiedades alimentarias muy exclusivas y que con el paso de los años ha pasado de ser un producto simple a ser utilizado incluso en la lata concina por su versatilidad.

Por ello, la batata lanzaroteña quiere comenzar el proceso para conseguir un distintivo de calidad único en Europa. “También, por ejemplo, la lenteja de Lanzarote es uno de los productos muy conocidos, la papa de los valles, pero la batata, en concreto, es uno de esos productos que creo que tiene bastantes criterios que podrían servirle para que sea declarada como un producto con un sello diferenciado a nivel europeo. Sería un sello de calidad muy importante, tanto porque ganaría lógicamente prestigio,  y eso haría que pudieran competir con mejores precios en el mercado y para el consumidor”, explica Luis Arráez, director del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria.

Arráez explica cuál es el camino para conseguir esta certificación. Se trata de un proceso complejo en el que la batata tendrá que someterse a varios exámenes exhaustivos y pasar muchos filtros. “Nace siempre de una solicitud de los productores. O sea, la Administración, de oficio, no puede actuar, porque efectivamente, nosotros, el Gobierno de Canarias, recibimos esa solicitud, analizamos todo lo que nos proponen, pasa al Ministerio de Agricultura, al MAPA. Ahí, de nuevo, se vuelve a analizar, pasa a exposición pública, si hay algún tipo de alegación, se eleva a Europa y también a un proceso de exposición pública para que se pronuncien el resto de los países. O sea, es un proceso bastante largo, que calculamos, si todo va bien, puede ser de dos o tres años”, indica.

También desde el ICCA se ha destacado el papel de los vinos canarios en la Wine Week celebrada en Barcelona en la que una treintena de vinos del archipiélago dejaron su huella. “Yo creo que, de hace quince años para acá, los vinos de Canarias en general, y en concreto los de Lanzarote, han ganado mucho prestigio a nivel internacional, en península, pero también en muchos otros mercados, en otros países. Y eso se debe a que, efectivamente, son vinos singulares y de buenísima calidad”, asegura.

De todos ellos cabe mencionar el papel de los vinos de Lanzarote que representaron el 30% de los caldos canarios, presentes en la Ciudad Condal

 


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