Lanzarote prepara el freno a las excursiones en buggy por los daños al territorio insular
El Cabildo tramita la suspensión cautelar de estas actividades en suelo rústico tras las numerosas alegaciones ciudadanas
- Lancelot Digital
El Cabildo de Lanzarote avanza en los trámites para suspender cautelarmente las excursiones turísticas en buggies, quads y vehículos de safari por suelo rústico. La institución insular busca frenar el deterioro ambiental que provocan estas actividades, después de recibir numerosas aportaciones ciudadanas contrarias a su desarrollo y contar con informes técnicos que advierten de sus efectos sobre el territorio.
El consejero de Medio Ambiente, Cambio Climático y Reserva de la Biosfera, Samuel Martín, explicó que el Cabildo ha mantenido consultas con el Gobierno de Canarias, tanto con los organismos ambientales como con el área de Transportes, para determinar qué regulación debe aplicarse a estas empresas de turismo activo.
La consulta pública ha puesto de manifiesto un amplio rechazo a la situación actual. Según Martín, muchas de las propuestas recibidas plantean regular o prohibir estas excursiones, mientras que son muy pocas las que defienden mantenerlas como hasta ahora.
Sin rutas autorizadas y con daños al paisaje
Uno de los principales problemas es que Lanzarote carece de una red de recorridos específicamente autorizados para estas actividades, lo que ha favorecido la circulación de caravanas de vehículos por caminos tradicionales y espacios de valor ambiental.
El consejero de Política Territorial, Jesús Machín, aseguró que la institución ha iniciado la tramitación de una ordenanza insular de rutas y adelantó que se adoptarán medidas contundentes para proteger el territorio.
El procedimiento incluirá informes técnicos y una evaluación ambiental que determinará dónde podrían permitirse estas excursiones, qué zonas quedarían excluidas e incluso si procede prohibirlas en toda la isla.
Los colectivos ecologistas respaldan las restricciones, aunque aclaran que su postura no supone un rechazo al turismo. Desde Ecologistas en Acción insisten en que el problema es la explotación comercial de los caminos cuando provoca daños ambientales y molestias a la población.
Entre los impactos señalados figuran la erosión del suelo, la pérdida de tierra fértil, el polvo que afecta a los cultivos y las alteraciones sobre la fauna.
Por ahora, la suspensión cautelar se encuentra en tramitación, a la espera de que se concreten las medidas que regularán estas actividades en Lanzarote.