Sábado, 31 Enero 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Un estudio elaborado por economistas expertos analiza el futuro incierto del negocio de la vivienda vacacional en Canarias

  • Lancelot Digital

 

La Ley de Vivienda Vacacional ya ha sido aprobado. Según el Colegio de Economistas de Canarias, tras la aprobación de la norma que regula esta actividad, el número de viviendas vacacionales podría reducirse de las actuales 72.000 a alrededor de 10.000. Argeo Mesa, vicedecano del Colegio de Economistas en Lanzarote, explicó los principales motivos por los que miles de viviendas dejarán de operar. “Si una persona que cobra una pensión está jubilada y tiene una renta, que proviene de una vivienda vacacional, desde el momento en que se da de alta a autónomo, la pierde”.

Por otro lado, Mesa aportó un dato relevante: el 80% de las viviendas vacacionales actuales se encuentran en suelo turístico, incluyendo villas, chalets y apartamentos. “Lo que pretende evitar es que un edificio entero, se convierta en viviendas vacacionales. Un dato de Lanzarote es que el ochenta por ciento de las viviendas vacacionales están en núcleos turísticos. Ya estaban metidas en complejos. De ese 80%, el 85% son villas y apartamentos. Si ponemos eso en el mercado, ¿cuánta gente se puede permitir pagar una villa?”.

Además, el economista pone en duda que las viviendas que abandonen el mercado vacacional pasen mayoritariamente al alquiler residencial de larga duración. “Hablamos de un 20%. El 80% se registra en Costa Teguise, en Puerto del Carmen y Playa Blanca. Sólo el veinte por ciento está dispersa fuera de los micro destinos turísticos, por entenderlo de alguna manera. Entonces, está claro que el problema de la vivienda habitacional no es ese”.

También advierte de que la crisis en el sector vacacional es un fenómeno multifactorial. Entre las causas, señala la inseguridad que ha generado la nueva Ley de Vivienda elaborada por el PSOE y Podemos durante la pasada legislatura.

“El problema de la crisis habitacional viene de antes, de mucho antes de que se empezara con la vivienda vacacional. Un factor muy importante es, primero, el crecimiento de la demanda y luego que hay una inseguridad jurídica enorme para el propietario. En definitiva, que Mesa justificó la previsible reducción del número de viviendas vacacionales en tres razones principales: primero, muchas no podrán superar los requisitos exigidos por la actividad clasificada; segundo, alrededor de 25.000 no se estarían explotando realmente; y tercero, numerosos pequeños propietarios ya no consideran rentable mantenerlas en actividad”.

La realidad es que, aunque la regulación de la vivienda vacacional era necesaria, la incertidumbre sigue predominando entre los propietarios en estos momentos.


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×