San Ginés: "No tengo nada que reflexionar, si se abre juicio oral no dimitiré"
El presidente asegura que tampoco está en sus planes cesar a los socialistas si piden finalmente su dimisión
- Lancelot Digital
La estabilidad del grupo de Gobierno del Cabildo de Lanzarote, conformado por CC, PSOE y PIL, empieza a tambalearse. La exigencia de la secretaria general del PSOE, María Dolores Corujo, de restituir de inmediato en su cargo como director de la Oficina del Plan Insular de Ordenación de Lanzarote a Leopoldo Díaz tras conocerse la sentencia del TSJC que da la razón al funcionario, junto a la ambigüedad del PSOE en el pleno de este viernes pidiendo al presidente del Cabildo, Pedro San Ginés, y por ende a Coalición Canaria (CC), que reflexionen ante la inminente apertura del juicio oral por la incautación de la desaladora de Montaña Roja, tras lo que podrían también pedirle su dimisión, hacen pensar que se están dando movimientos internos dentro del Partido Socialista que podrían afectar en un futuro próximo al pacto de Gobierno.
Sin embargo, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Pedro San Ginés, lo tiene claro. Tal como adelantó en la última tertulia de la temporada de 'Café de Periodistas' de Lancelot Televisión, "si el PSOE pide mi dimisión, obviamente no dimitiré, salvo que el partido cambie su código ético". Para San Ginés quienes tienen que reflexionar son los consejeros socialistas, "ellos verán qué es lo que hacen si se llegase a abrir juicio oral porque el código de CC no contempla la dimisión si no es por corrupción y yo me debo al código ético de CC".
El presidente cabildicio insistió en que tenía su conciencia "absolutamente tranquila y, además, me consta que si hay justicia no puedo resultar condenado porque nunca tomé una decisión a sabiendas de su injusticia sino todo lo contrario". "No he cometido ningún delito y lo que hay para el juez son indicios, que no están acreditados como decían este viernes en el pleno algunos partidos. Estarán acreditados si algún día hay condena", añadió.
A la pregunta de si la solicitud de dimisión del presidente por parte del PSOE una vez se haya abierto el juicio oral iba a suponer el cese de los consejeros socialistas, explicó que "tampoco está dentro de mis planes". Eso sí, matizó que "la invitación a marcharse si les resulta tan insoportable, probablemente sí la haga el partido".
En cuanto a la comparecencia en pleno del presidente solicitada por la oposición para explicar el auto del Juzgado de Instrucción número 2 de Arrecife por el que se inician los trámites para llevarle a juicio por la incautación de la desaladora de Montaña Roja disponiendo que se inicien los trámites de procedimiento abreviado por si los hechos investigados fueran constitutivos de un presunto delito contra la administración pública y de un presunto delito de coacciones, el presidente insistió en lo que había dicho en la rueda de prensa convocada a tal efecto este lunes.
"Todos sabían lo que yo había dicho, que es además incuestionable, y es que yo no estoy siendo juzgado por robar ni por meter la mano ni por malversación ni por corrupción, ni por nada que se le parezca. Mintieron en el pleno diciendo que yo había dicho que prevaricación no es corrupción. Yo no he dicho eso. Yo lo que he dicho y sostengo, es que pudimos haber cometido un error asesorados por quien a mí me vincula, pero un error que en ningún caso puede ser prevaricación, que es tomar una decisión a sabiendas de su injusticia", explicó el presidente, insistiendo en que "lo que ha quedado de manifiesto en todo este proceso y no ha negado el juez es que la actividad era y es ilegal y, por lo tanto, era inevitable actuar. Estaba sobradamente justificado que había que actuar".