Sólo el 2% de los adolescentes canarios pueden leer textos largos y complejos
El alumnado canario queda por debajo de las medias española y europea en comprensión lectora, según los últimos resultados de PISA
- Lancelot Digital
Sólo el 2% de los adolescentes canarios de 15 años demuestra capacidad para comprender textos largos y complejos. Es uno de los datos más preocupantes que deja el último informe PISA, que vuelve a evidenciar las dificultades del sistema educativo del Archipiélago.
Los estudiantes de Canarias obtienen 445 puntos en comprensión lectora, seis menos que la media española, situada en 451, y 14 puntos por debajo del promedio de la Unión Europea, que alcanza los 459.
La distancia resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que la OCDE considera que una diferencia aproximada de 20 puntos puede equipararse a un curso escolar. La brecha entre Canarias y la media europea se aproximaría así a tres cuartas partes de un curso.
Los resultados tampoco son positivos en otras competencias. El alumnado canario obtiene 442 puntos en matemáticas y 469 en ciencias.
Pese a estas cifras, Canarias consigue recortar parte de la distancia que mantenía con el conjunto del país, aunque no por una mejora sustancial de sus resultados, sino porque el retroceso registrado a escala nacional ha sido todavía mayor.
España también retrocede
La situación de las Islas se produce dentro de un deterioro general de los resultados educativos españoles. España obtiene 451 puntos en lectura, 457 en matemáticas y 477 en ciencias, registros que se mantienen por debajo de los promedios de la OCDE.
Además, cerca de un tercio del alumnado español no alcanza las competencias mínimas en lectura y matemáticas.
Entre los factores que se apuntan para explicar este retroceso aparecen la pérdida de concentración, un menor hábito lector entre los jóvenes y el uso intensivo de las pantallas.
Los resultados vuelven así a situar la comprensión lectora como uno de los grandes retos educativos de Canarias, especialmente ante la reducida proporción de jóvenes capaces de desenvolverse con solvencia ante textos de mayor extensión y complejidad.