Óscar Puente dimite tras dos tragedias ferroviarias que dejan 115 muertos

El ministro anuncia su marcha tras los accidentes de Adamuz y Urda, ocurridos en apenas nueve meses
- Lancelot Digital
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes, 3 de noviembre, su dimisión tras los dos graves accidentes ferroviarios registrados este año en España, que han dejado un balance conjunto de 115 víctimas mortales. La decisión, adelantada por El País en su información de última hora, llega después de la tragedia de Urda, en Toledo, donde fallecieron 69 personas, y del accidente de Adamuz, en Córdoba, que causó otras 46 muertes.
«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año», ha afirmado Puente, según la información publicada por El País, al término de su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. El hasta ahora titular de Transportes ha explicado que comunicó su decisión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apenas unos minutos antes de hacerla pública.
La primera de las tragedias ocurrió el pasado 18 de enero en Adamuz, cuando un tren de Iryo descarriló e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe. El accidente provocó 46 fallecidos y más de un centenar de heridos. Nueve meses después, el 28 de octubre, una nueva colisión entre dos trenes de alta velocidad en Urda elevó a 69 el número de víctimas mortales, además de dejar alrededor de 200 heridos.
La dimisión se produce tras varios días de creciente presión política. Durante su comparecencia parlamentaria, el Partido Popular y Vox cuestionaron su gestión, mientras que Sumar también reclamó su salida del Ejecutivo. Puente había defendido previamente que su responsabilidad era esclarecer las causas del accidente y adoptar medidas para reforzar la seguridad ferroviaria.
La investigación del siniestro de Urda se centra, entre otras cuestiones, en la autorización del centro de control de Adif para que un AVE reanudara la marcha a velocidad normal después de una caída del sistema de seguridad LZB, pese a que un tren de Iryo permanecía detenido más adelante. Las causas definitivas del accidente siguen pendientes de determinar.
La crisis ferroviaria también ha provocado movilizaciones laborales. El comité de empresa de Adif ha acordado promover una huelga el próximo 17 de noviembre para reclamar mejoras en la seguridad, aunque la convocatoria todavía no se ha formalizado.