Ahora se preocupa por los pescadores

- Lancelot Digital
El comunicado de María Dolores Corujo parece más una estrategia para generar titulares que un análisis objetivo de la situación. Sus declaraciones sobre la "pérdida de un título concesional estratégico" y la "falta de diligencia inaceptable" por parte del Cabildo de Oswaldo Betancort suenan a dramatización, especialmente cuando el tema de la renovación ya había sido cubierto ampliamente por los medios semanas atrás. Tanto el Cabildo como la Autoridad Portuaria han asegurado que no habrá problemas para que Optuna continúe trabajando en las instalaciones de Naos. Es cierto que la Autoridad Portuaria cobrará un mayor canon por la concesión, tras más de 15 años, pero habrá que ver cómo el Cabildo gestiona ese coste y si lo traslada o no a Optuna, la empresa atunera que explota el espacio. Resulta llamativa la reaparición de la secretaria general de los socialistas con tanta contundencia, cuando lo que más se necesita son soluciones prácticas y no críticas cargadas de alarma. La política debería centrarse en resolver problemas, no en amplificarlos.
La voz ausente de los pescadores
Sorprende aún más que, en medio del debate sobre la concesión pesquera en Naos, no se haga referencia alguna a la preocupación de los pescadores de Lanzarote, que han tenido que manifestarse, como todos en España, por las restricciones burocráticas de Madrid y el control de capturas. Mientras los políticos discuten sobre trámites administrativos, quienes dependen de esta actividad ven cómo su voz queda ignorada. Que Corujo retome ahora la cuestión de la renovación, ampliamente comentada por los medios semanas atrás, da la impresión de un intento de generar ruido mediático más que de abordar la realidad del sector pesquero de Lanzarote y de sus trabajadores.